Categoría: incursiones

  • INCURSIÓN. Festival de Mimo de Lima 2018

    El universo de las artes escénicas suele congregar a personas que, además de sus talentos artísticos, destacan por su persistencia. En ese universo, el Festival de Mimo de Lima es uno de esos proyectos que a fuerza de talento y empeño logran consolidarse con el paso del tiempo. Así, gracias a la gestión de ‘La Familia Mimo’ y el ICPNA se viene desarrollando la tercera edición del Festival.

    Como en las dos ediciones anteriores, el evento inició con la ‘Maratón en cámara lenta’, en esta ocasión en las calles del distrito de Miraflores. Artistas profesionales, estudiantes y aficionados -adultos, jóvenes y niños- ‘compiten’ y  participan en una performance colectiva, lúdica y colorida.

    En esta ocasión la programación se ha descentralizado y los talleres, conversatorios y espectáculos se desarrollan en las dos sedes del ICPNA -Miraflores y Cercado de Lima-.

    Advenedizo Digital estuvo presente en la presentación de los dos espectáculos de la primera semana ‘Fría mañana de primavera’ y ‘Cabaret Gaia’.

    ‘Fría mañana de primavera’ -creada, dirigida e interpretada por César Chirinos- es un espectáculo unipersonal cuyo director define como ‘poesía corporal y de objetos’. La amplitud de la definición refiere a una propuesta que se activa por medio de una simultaneidad de técnicas y estéticas escénicas. Y es que el intérprete, a lo largo del espectáculo, alterna y combina sus posibilidades como actor, mimo y claun.

    Quizá la manera más cercana de describir su propuesta se base en la atención a la comunicación corporal y gestual, a la inteligente, progresiva y discontinua ruptura de la cuarta pared -con la cual recrea y altera convenciones escénicas- y a la construcción del universo poético del personaje.

    En ‘Fría mañana de primavera’ un vagabundo despierta en la calle y expone con humor y ternura las duras condiciones de su cotidiano. El hambre, el frío y la soledad se disipan por medio de la fantasía. Así, los objetos que lo rodean; aunque solo se traten de algunos cartones, un trapo, una escoba o una botella, le sirven para evocar y crear escenas y situaciones.

    Chirinos consigue, a ritmo pausado, construir una atmósfera donde el público puede enternecerse y ser cómplice de un ser que, en medio de sus penurias y labores, ofrece al público lo que busca desesperadamente para él: cariño y compañía.

    La segunda función -ya en la sala de Miraflores- fue el ‘Cabaret Gaia’ de Gaia Teatro, dirigido por la experimentada Ines Pasic.

    ‘Cabaret Gaia’ es un espectáculo de música, voz, percusión corporal y títeres corporales. Un trabajo intimista y, en palabras de su directora, ‘muy femenino’.

    El peso estructural de la obra recae en los momentos musicales. Sin embargo, son las escenas donde se presenta el trabajo del títere corporal las que constituyen el peso dramático del espectáculo.

    En dichas escenas se aprecian las búsquedas estéticas y conceptuales que Gaia Teatro ya expuso en su espectáculo ‘La odisea’: un trabajo en el cual el cuerpo de la actriz titiritera se encuentra presente y al servicio de la acción del el títere corporal.

    Esta propuesta reta al espectador, pues debe concentrar su mirada en el fragmento del cuerpo que da vida al títere y, sin dejar de ver a la actriz, omitir su presencia. Así, el cuerpo de la intérprete y la mirada del público dan vida y sostienen a esta arriesgada convención escénica.

    Ambos espectáculos son una muestra del perfil de la programación del Festival de Mimo de Lima. Una programación amplia, cuyos trabajos tienen en común el uso de diversas técnicas corporales y gestuales, la prescindencia de la palabra como eje central de la propuesta, y una consciente apuesta por el humor y la ternura.

    Además de los espectáculos, debe mencionarse la presencia de otras actividades paralelas como los ya tradicionales talleres formativos y los conversatorios. Estas actividades  amplían la experiencia del Festival y ofrecen al público nuevas maneras de acercarse al arte del mimo.

    El Festival de Mimo de Lima es un espacio cultural, de encuentro y de entretenimiento. Además de ello, es una exitosa práctica de gestión que logra unir a una colectividad de artistas para su desarrollo colectivo. Y que -con paciencia, trabajo y seriedad- logran la participación y apoyo de entidades privadas.

    (*) Imagen tomada de aquí.

    (**) Más información sobre el Festival aquí.
     

  • INCURSIÓN. Proyecto 1

    La Especialidad de danza de la Facultad de artes escénicas de la PUCP -FARES PUCP- presentó ‘Proyecto 1’, muestra de los alumnos del noveno ciclo. Entre el 4 y el 5 de julio se presentaron las dieciséis piezas que conformaron la programación, realizada en el teatro del Centro Cultural de la Universidad del Pacífico.

    Los trabajos presentados son parte de las exigencias del  programa de estudios de los últimos ciclos de la especialidad de danza. Cada estudiante debía preparar una pieza unipersonal, de una duración máxima de 10 minutos, a partir de los estímulos que los motivaran.

    ‘Proyecto 1’ abrió la posibilidad de observar las propuestas de 16 estudiantes a punto de graduarse. Ello permite tener una mirada general sobre las tendencias de esta generación de jóvenes artistas, independientemente de los caminos que recorran sus búsquedas en el futuro.

    El presente texto pone atención en algunas de estas tendencias.

    Lo primero que destaca, a lo largo de las dos fechas, ha sido la libertad creativa, estética y temática de las propuestas. A diferencia de otras etapas del proyecto formativo desarrollado en la PUCP, se ha podido apreciar trabajos de distintas características dramatúrgicas (narrativos y abstractos), de tipo de movimiento (modernos y contemporáneos) y de planteamiento escénico (coreográficos y performáticos).

    También es interesante apreciar una tendencia mayoritaria por alejarse de los patrones tradicionales del uso de la música en la danza. Si la usanza acostumbrada se caracteriza por acompañar al movimiento por la vía del pulso musical -siguiéndolo u oponiéndose-, en la gran mayoría de las piezas se buscan otra relación con el sonido. Así, el uso del silencio, la ruptura en la continuidad del sonido, la deformación del pulso musical o el uso de la música como atmósfera y elemento narrativo, son algunas de las indagaciones sonoras que han acompañado a las piezas.

    No puede dejar de mencionarse la presencia, no discreta, de deficiencias técnicas necesarias de observar dentro de los procesos de los estudiantes. La mayoría de ellas tienen que ver con el manejo de la puesta en escena; lo cual se puede corregir con diagnósticos técnicos sobre cada pieza. De esta manera, a futuro se podrán evitar falencias en el manejo de la mirada, la proyección de las líneas de movimiento o la presencia de imágenes reducidas dentro de la propuesta escénica; especialmente en un espacio de las dimensiones del teatro de la Universidad del Pacífico.

    Sin embargo, hay correcciones que requieren un proceso más largo, además de una revisión del potencial de los artistas para que sean sus virtudes las que se expongan en sus propuestas escénicas. Por ejemplo, si un artista escénico no tiene un manejo pleno de las situaciones de equilibrio y desequilibrio deberá evitar -mientras mejore su técnica- incluir en sus creaciones situaciones donde sus falencias atenten contra el desarrollo de su pieza. Lo mismo aplica para el manejo de su energía, proyección y dilatación.

    El manejo de la estructura de las piezas ha sido, probablemente, uno de los elementos más llamativos. Y es que casi la mitad de las propuestas buscan salir de los patrones de  la estructura coreográfica. O, al menos, restarle hegemonía como elemento de composición.

    Así, a los patrones tradicionales basados en el diseño del  espacio a partir del desplazamiento, las variaciones sobre un tema, la presencia de un lenguaje de movimiento definido, el encierro del bailarín en la caja negra o la definición de líneas en el espacio a partir del movimiento, se han encontrado con propuestas que plantean premisas rupturistas.

    De esta manera, aparecen propuestas que fragmentan la continuidad del movimiento -en algunos casos casi hasta anularla-, que rompen la cuarta pared -ya sea tomando el espacio del público o confrontándolo con la mirada-, que proponen un uso del espacio aberrante, y, esencialmente, que  se sostienen en la creación de atmósferas.

    Esta tendencia rupturista destaca por su frescura y, especialmente, por no ser exclusividad de uno o dos artistas. Pues se puede apreciar, en distintos niveles de ejecución y efectividad, en los trabajos de Patricia Gonzáles, Bruno Ocampo, Lucero García, Stephany Basurco, Kimiko Guerra, María Isabel Peralta y Luis Vizcarra.

    Sin embargo, esta búsqueda de la ruptura, esta rebelión contra el patrón, aún no muestra con claridad ante qué se está rebelando. Y es que a nivel temático la gran mayoría de las propuestas -las tradicionales y las rupturistas- está dominada por la abstracción y la búsqueda en el ‘yo’ (*).

    Y, en ese sentido, ‘Proyecto 1’ refleja una tendencia habitual de la escena de la danza contemporánea.

    La presentación gratuita y pública de ‘Proyecto 1’ abre la posibilidad de conocer las búsquedas de jóvenes artistas y ser testigos de sus procesos. La dirección de la especialidad en danza de FARES-PUCP acierta al socializar estos resultados. Ello dinamiza a la comunidad de la danza contemporánea, genera espacios de encuentros entre artistas, gestores y, especialmente, ese importante conglomerado social que es la suma de público y amigos de la danza.

    (*) Vale mencionar que existen piezas que salen de los patrones mencionados. ‘Cuerpo Utópico’, de Malú Romero, presenta -pese a su abstracción- una estructura narrativa que se acerca a la temática de género. ‘Tgiviernes’, de Stephany Basurco, propone una puesta sostenida en ambientes, el uso del humor y la teatralidad.

    (**) Imagen tomada de aquí.

    Artistas: Jhennifher Paliza, Camila de la Riva Agüero, Malú Romero, Patricia Gonzáles Sánchez, Bruno Ocampo, Joselyn Ortiz, Silvana Palomino, Mariel Tamayo, Marisol Cortez, Lucero García. Stephany Basurco, Kimiko Guerra, María Isabel Peralta, Karla Mora, María José Iparraguirre, Luis Vizcarra.

    Asesoría: Cori Cruz, Pachi Valle Riestra, Lucía Ginocchio.

  • INCURSIÓN. Festival de mimo de Lima

     

    El verano ya se instaló en Lima y, pese al fuerte calor del primer domingo del año, una convocatoria hizo que un grupo de gente desafíe al sol y la radiación en el centro de la ciudad. Artistas vinculados al arte del mimo y la pantomima conformaron el grupo de ‘corredores’ que se trasladaron desde la Plaza San Martín hasta el local del ICPNA del Centro de Lima en la ‘Maratón en cámara lenta‘.

    Esta acción, que incluyó un pequeño taller de ‘calentamiento’ en clave de mimo, superó las expectativas de los organizadores. Pues, si bien media hora antes de dar la partida no había más de 20 personas, al momento de iniciar la competencia se pudo contar con la presencia de más de 100 participantes. Así, en los minutos previos, el equipo organizador se tuvo que multiplicar para acreditar a los competidores, entregar sus distintivos y ayudar con el maquillaje a quienes no contaran con uno.

    La señal de partida la dio el maestro Jorge Acuña Paredes, mimo y actor emblemático, iniciador del teatro callejero en esta ciudad. Una vez en competencia, los corredores pusieron su técnica y creatividad al servicio de la acción. Así, mediante el gesto y su corporalidad, hicieron evidente el esfuerzo que implicaba la carrera. Y mientras unos luchaban por avanzar; otros, al jalar o poner zancadillas a sus rivales, generaban tropezones y caídas en ‘cámara lenta’.
     

    Jorge Acuña y los corredores.
    Foto tomada de aquí.

    Los semáforos se convierten en interesantes obstáculos. En ellos se encuentran todos los competidores. Y quienes llegan ‘a toda velocidad’ se ven obligados a ‘frenar’ para evitar cruzar las pistas antes de tiempo o chocar con quienes se detuvieron antes que ellos.

    A medida que la carrera avanza, y se acerca la meta, se aprecia cómo las dinámicas de juego pasan a ser compartidas por todos los participantes. De esta manera, se genera un espacio lúdico donde comparten el mimo profesional -con vestuario y maquillaje- con los estudiantes de talleres y escuelas de actuación. Junto a ellos se encuentran corredores profesionales -enterados del evento por medio de las redes sociales y con curiosidad por experimentar una nueva forma de competir-, atletas en sillas de ruedas, familias y espontáneos.

    Pese a la existencia de premios para los ganadores, no se aprecia un ambiente de tensión y competencia. Por el contrario, se percibe una alegría compartida y la expectativa de lo que vendrá luego. Y es que la ‘Maratón en cámara lenta’ es la actividad que da inicio al Festival de Mimo de Lima 2016. Esta competencia, realizada el domingo 3 de enero, fue la primera de una serie de actividades que se vienen desarrollando en el auditorio del ICPNA de Jirón Cuzco.
     

    El programa.
    Imagen tomada de aquí.

    El festival, organizado por ‘La Familia Mimo’ se encuentra en la segunda semana de presentación de espectáculos. La primera incluyó, además del evento de lanzamiento, la presentación de los espectáculos ‘Entre dos’ de la compañía ‘Blanco y Negro Teatro’ y ‘Ático’ del mago Bruno Tarnecci. Asimismo, se vienen dictando talleres gratuitos por las mañanas.

    El primer espectáculo –“Entre dos”- propone una serie de escenas creadas desde la pantomima clásica. Así, por medio de objetos y gestos, se narran historias y se plantean situaciones donde la ternura y el humor son los componentes principales. Por otro lado, “Ático” parte desde la teatralidad y la corporalidad del intérprete, para presentar un espectáculo de magia donde la manipulación de objetos es el eje que guía al espectador. En ambos casos, el público forma parte del espectáculo en más de una escena, rompiendo la cuarta pared y generando otro tipo de vínculo con el observador.

    Así, se puede apreciar que El Festival de Mimo de Lima propone, desde una mirada amplia en cuanto a los lenguajes, una serie de actividades que vincula tanto al público adulto como al familiar. Una iniciativa independiente que, con el apoyo del ICPNA del Centro de Lima, fortalece las dinámicas de los diferentes actores y colectivos relacionados al lenguaje del mimo y los acerca con nuevos públicos.

    En el siguiente video se encuentra una entrevista donde Cesar Chirinos, director de ‘La Familia Mimo‘, explica sobre de los diferentes espectáculos y sus lenguajes, además de contar acerca el surgimiento de este colectivo.

  • INCURSIÓN. Encuentro de improvisación por contacto

    perro foto
     

    Es uno de esos casos poco usuales donde un evento cultural e independiente tiene más de 5 años replicándose. El ‘Encuentro de Improvisación por contacto bajo la Luna’ congrega, cada mes, a un grupo distinto de bailarines y músicos cuyo deseo es encontrarse desde la ejecución de sus saberes y prácticas.

    Este encuentro, que nació como un espacio de improvisación en la vía pública, ha ido mutando y encontrando su camino. En la actualidad, es un proyecto que se desarrolla de manera itinerante en diferentes espacios vinculados a las artes escénicas y de movimiento. Además, incluye actividades pedagógicas, a través de la realización de talleres de prácticas escénicas.

    El pasado 26 de septiembre la cita fue en la casa de la compañía de circo y danza ‘Agárrate Catalina’. El taller dictado por José Avilés – miembro del Colectivo Perro Volador – inició la jornada. Ejercicios de movimiento, contacto y desplazamiento, a través de dinámicas personales y grupales, son guiados en un ambiente calmo. Mientras, simultáneamente, van llegando quienes serán participantes del segundo bloque del encuentro: la sesión de improvisación por contacto.

    El equipo que organiza el encuentro se reparte labores. Y como en muchas actividades independientes, los colaboradores cumplen más de una función. Así, por ejemplo, quienes atienden en la puerta se dan el tiempo para ser parte del taller. También se observa a alguno de los talleristas incorporar, por momentos, su cámara de video y registrar fragmentos de la sesión. Incluso, Renzo Zavaleta, artífice principal de este encuentro, participa como tallerista; siendo un facilitador desde la práctica. Este accionar múltiple, por parte de los involucrados, no genera caos; por el contrario, construye la atmósfera de libertad que será propicia para incitar al movimiento y al encuentro.

    Antes de concluir el taller, los participantes tienen una breve conversación de intercambio y evaluación. Comparten sensaciones y puntos de vista. Muchos de ellos no se retiran; toman un breve descanso y reingresan al espacio de trabajo. También serán parte de la improvisación grupal.

    Mientras tanto, el espacio empieza a ser tomado por los recién llegados. Así, quienes participarán del encuentro, se distribuyen a lo largo del salón e inician su calentamiento. De igual modo, dos músicos buscan su lugar e instalan sus equipos. Raúl Jardín – con sus sintetizadores – y Veronik Valium – con su voz y el vibrar de una flauta traversa – se encargarán de proponer un ambiente que genere, poco a poco, una energía colectiva compartida.

    Poco después Renzo Zavaleta da la bienvenida a los participantes, y así empieza formalmente el encuentro. Sin embargo, muchos cuerpos ya han iniciado su proceso de reconocimiento. Y es que el compartir intereses, espacio y la voluntad de estar ahí, son razones suficientes para ir en la búsqueda del otro.

    Los sonidos viajan de lo sintético a lo vibracional, de referencias tribales a voces que invitan a la ensoñación. En medio de esta atmósfera los cuerpos van tomando riesgos en su encuentro. Dúos, tríos y grupos se juntan y se alejan; componiendo, en distintos puntos del espacio, imágenes simultáneas y fugaces.

    Las diferencias técnicas y formativas – el grupo de participantes está compuesto por bailarines de distintos niveles, actores, científicos sociales y aficionados – no son obstáculo para reconocerse con – y en – el otro. Y aquí cabe resaltar la acción de los colaboradores del Colectivo Perro Volador; quienes, siendo parte de la masa en movimiento, se dan el tiempo para observar que todos los participantes se encuentren integrados.

    Son más de las 10.00 p.m. cuando concluye la improvisación física. Más no lo hace el encuentro; aún hay tiempo para compartir unas frutas o un sorbo de agua. Para comentar sensaciones e intercambiar puntos de vista.

    ¿Cómo se logra que más de 30 personas lleguen – por su propia voluntad – a un lugar con el único objetivo de encontrarse con otros a través del movimiento?, es una de las primeras preguntas que surgen al concluir el encuentro. Más aún, al conocer que esta dinámica se repica mensualmente.

    La siguiente pregunta sería cómo hacer que estas dinámicas puedan tener un mayor alcance?

    Por lo pronto, espacios adecuados para trabajar, costos accesibles, la inclusión de un espacio pedagógico y un equipo con voluntad de continuidad y crecimiento; son razones para especular que cada encuentro será  un motivo para juntarse desde el cuerpo.

    (*) Texto escrito a partir de la observación del ‘Encuentro de Improvisación por contacto bajo la Luna’ realizado el sábado 26 de septiembre del 2015 en ‘Agárrate catalina’.

    (**) Foto tomada de aquí.

    (***) Más información sobre el Colectivo Perro Volador aquí.

    (****) Más información sobre Agárrate Catalina aquí.

    Entrevista a Renzo Zavaleta, del colectivo Perro Volador.