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  • OPINIÓN. Convocatorias de Residencias del Teatro Municipal


     

    La Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima, a través de la División de Teatros Municipales ha venido realizando convocatorias públicas de Residencia, tanto en danza como en teatro, desde el año 2012. A la fecha se han estrenado cinco espectáculos de danza, tres en gran formato y dos en pequeño formato, y uno de teatro en gran formato. Si bien esta es una iniciativa arriesgada y sin precedentes, esto no la hace ajena a mejoras y observaciones.

    Los resultados han sido variados, pero, a juicio de quien escribe, no han logrado satisfacer la expectativa generada por una convocatoria que otorga tantas facilidades para la creación de espectáculos con fondos públicos. Por ello, luego de las experiencias del 2012 y 2013, es oportuno hacer una revisión de la importancia y los objetivos de estas convocatorias.

    Este texto se enfocará en las residencias en danza y las observaciones que se tienen de ellas, las cuales presentan algunas similitudes con la de residencia en teatro en gran formato.

    Los objetivos planteados por la Municipalidad.

    Al revisar los objetivos de las tres convocatorias todas coinciden en: “apoyar la creación artística de los coreógrafos y compañías de danza, promoviendo la PRODUCCIÓN de un espectáculo de danza contemporánea”, la cual “contribuirá al desarrollo de la danza contemporánea a través de la creación de nuevos espectáculos coreográficos” y “favorecerá el desarrollo del sector artístico y cultural, y brindará al público la posibilidad de acercarse a la danza contemporánea”.

    Al hacer una rápida lectura de estos objetivos se desprende que, a juicio de las personas encargadas de sacar adelante las convocatorias, la mejor forma de desarrollar el sector artístico de la danza contemporánea es otorgando dinero y facilidades para la creación de obras. Para quien escribe, asumir esto – facilidades económicas para dos o tres proyectos al año, como motor del desarrollo de un sector – expone el desconocimiento de la problemática del gremio de la danza contemporánea en la ciudad.

    Y si bien, con lo mencionado anteriormente, habría una responsabilidad de la Gerencia de Cultura en cuanto a la falta de conocimiento acerca de las necesidades del gremio dancístico, la responsabilidad es mayor para los integrantes de dicho gremio.

    El silencio de los artistas.

    Quien escribe no participa de una discusión formal acerca de la problemática de la danza hace mucho tiempo. Sin embargo, las necesidades siguen siendo las mismas:

    Ausencia de espacios de formación para coreógrafos y directores. Las escuelas de danza contemporánea – tanto en las antiguas como en las actuales – potencian la formación del bailarín, más no del director. Así, ante la inexistencia de centros especializados, los artistas se han formado a sí mismos en base al ensayo-error.

    Formación técnica de bailarines. Es una vieja discusión que tiene muchos puntos de vista. Quizá en el único en que hay consenso es que la mayoría de bailarines empiezan su formación en la edad adulta.

    Creación de público. Otra antigua discusión sin solución permanente.

    Espacios de difusión y circulación de obra. Además de las pocas salas con que cuenta la ciudad para la presentación de espectáculos de danza, los artistas se enfrentan a la necesidad de tener un trabajo en ‘formato de espectáculo’. Llamo de esta manera a la ‘necesidad’ de que la duración de una obra esté entre los 50 y 80 minutos. Es así que, trabajos de corta o mediana duración, no encuentran espacios de circulación para ser difundidos. Ello, además de limitar las posibilidades de interacción entre el artista y el público, ‘fuerza’ al creador a extender sus obras hasta llegar a un formato más ‘comercial’.

    Fortalecimiento de proyectos de intercambio a través de la danza. En un país con una gran riqueza cultural, y una gran cantidad de danzas tradicionales, son casi inexistentes los espacios de intercambio e investigación desde la danza contemporánea. Los pocos espacios que existen son fruto de esfuerzos individuales o se encuentran en el ambiente de los espectáculos para eventos corporativos. Es similar el caso de proyectos sociales a través de la danza: son casos aislados, liderados por esfuerzos individuales, o funcionan a través de proyectos de corta duración.

    Existen pues, una larga lista de necesidades en el sector de la danza que podrían ser encaradas desde la Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima. Pero, para ello, el gremio de la danza debería también tener alguna responsabilidad que asumir. Si bien se ha mencionado líneas arriba que existiría un desconocimiento municipal acerca de la problemática de la danza, son los artistas y sus agrupaciones los que deberían salir de su letargo y autocomplacencia para generar discusiones que puedan llegar a acciones propositivas. Los miembros del gremio de la danza deberían preguntarse a sí mismos como deben actuar para ser un interlocutor válido frente a las autoridades municipales. Sería su obligación tomar posiciones, enfrentando la problemática y proponiendo soluciones. Es su deber asumir sus necesidades y limitaciones para proponer desde ellas.

    Me pregunto cómo imagina el gremio su futura relación con la Gerencia de Cultura de la Municipalidad cuando, en el año 2015, haya una nueva gestión. Porque, además de desear que el apoyo municipal continúe, debería ser una contraparte activa. ¿Qué sucederá si las nuevas autoridades deciden cancelar el apoyo actual?, ¿Qué habrá ganado el sector de la danza?

    Existen ejemplos de otros gremios y colectivos que han establecido alianzas con la autoridad municipal. Algunos con mucha experiencia en gestión cultural – como las organizaciones de cultura viva comunitaria – y otros, más recientes, con proyectos serios que buscan aliados para seguir creciendo – ‘Transcinema’ y su Festival de Cine ‘TRANSLAB’ o ‘elgalón.espacio’ con los proyectos de investigación de la performance ‘Espacio 01’ y ‘Espacio 02’ -. Las labores que vienen desarrollando estos colectivos trascienden a las alianzas generadas con el municipio. Por lo cual, aún en una supuesta cancelación de apoyos, habrán ganado contactos, prestigio, experiencia en gestión pública, etc.

    Por ello, es clave la presencia activa de los artistas y de las instituciones y asociaciones existentes para proponer un dialogo ciudadano. Este es el lugar donde las escuelas profesionales – o sus directoras, o sus maestros – deberían tener algo que aportar. Asimismo, sumar las voces y reflexiones de otros colectivos vinculados a la danza; como, por ejemplo, del grupo de artistas que estuvo realizando jornadas de conversación y discusión en el auditorio del Teatro Británico, o de los organizadores de las actividades autogestionarias del ‘colectivo de bailarines independientes’.

    Las convocatorias. Una revisión.

    para opinión

    Como se menciona líneas arriba, se hace necesario replantear las acciones que propone la Gerencia de Cultura para desarrollar el sector de la danza contemporánea. Esto no implica la cancelación de los apoyos económicos a la creación, pero quizá si amerite un cambio de enfoque; que vaya más por el ‘impulso a la creación’ que por el financiamiento.

    Sin embargo, más allá de las observaciones hechas desde el campo de la problemática de la danza, existen otras observaciones a las convocatorias.

    Los presupuestos. En el año 2012 se entregaron 40,000 soles a los proyectos ganadores de la Residencia en Gran Formato, además de las facilidades de producción que otorga el Teatro Municipal. Para el año 2013 el monto se duplicó. Si bien, es necesario que los artistas puedan trabajar con las mejores condiciones posibles – entre ellas las económicas -, no significa que a mayor cantidad de dinero otorgado mayor será la calidad del espectáculo. Sin embargo, una lectura de los montos y del nombre de la convocatoria – ‘Gran Formato’ -, presume  una apuesta por conseguir la realización de espectáculos monumentales. Lo cual nos lleva al siguiente punto.

    El formato 1. Si uno revisa la cartelera de danza a lo largo del año encuentra algunos pocos espectáculos de gran formato: el ballet, espectáculos extranjeros,  los espectáculos de los elencos nacionales (del  Ministerio de Cultura), probablemente una obra producida por D-1 Dance y, excepcionalmente -, algún espectáculo de un artista independiente. Quien escribe sólo recuerda, en los últimos diez años, la reposición de ‘Y si después de tantas palabras’, de Integro, hace dos años, en el Teatro Municipal. Por lo que podríamos concluir que, virtualmente, cada año NO SE PRESENTAN OBRAS DE GRAN FORMATO de artistas independientes. Entonces, si prácticamente no existen artistas independientes con experiencia en el trabajo monumental, ¿Cuál es el criterio municipal para hacer una convocatoria de este tipo?

    El formato 2. Dicho lo anterior, podría ser parte de las políticas públicas el financiar obras que puedan ser presentadas en el Teatro Municipal. Si este fuera el caso, me atrevería a señalar – con desconocimiento de las normas legales que rigen al Municipio – la necesidad de convocar directamente al artista responsable de realizar la obra que se presentará cada año. Si bien lo mencionado no es políticamente correcto, estaría más cerca de  solucionar de una manera eficiente la supuesta – por quien escribe – necesidad de tener obras de repertorio. Estaría en manos de los funcionarios públicos hacer una evaluación de quienes son los artistas que vienen trabajando – de manera independiente o para privados – con el gran formato.

    Finalizando.

    No existe la menor duda de la buena voluntad y el arduo trabajo que ha sido necesario para sacar adelante estas convocatorias desde la Gerencia de Cultura, tanto a nivel de planteamiento político como en el plano administrativo. Sin embargo, se hace necesario revisar los objetivos de estas convocatorias, tanto hacia afuera como hacia adentro. Para ello, se deben ampliar los radios de comunicación e investigación de los sectores artísticos involucrados, a fin de tener un diagnóstico certero de cada problemática y poder plantear acciones más precisas.

    Asimismo, los gremios artísticos deberían tomar posiciones más activas, visualizando sus problemáticas y proponiendo caminos de soluciones por consenso.

    El año 2014 será el último de esta gestión municipal, y coincide con el hecho que Lima será la ‘Plaza Mayor de la Cultura Iberoamericana’; por lo cual, será un tiempo clave para que el sector de la danza pueda llevar a cabo planes que potencien su desarrollo.

  • OPINIÓN. FAEL 2013

    El pasado 30 de noviembre concluyó, con éxito, el Festival de Artes Escénicas del Lima – FAEL 2013. Dicho evento – organizado por la Gerencia de Cultura de la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través de la Jefatura de Teatros Municipales – se desarrolló a lo largo de 21 días, teniendo como escenarios a ocho sedes del Centro de Lima: Teatro Municipal de Lima, Teatro de la Asociación de Artistas Aficionados, Plazuela de las Artes, Auditorio AFP Integra del MALI, Casa Brescia, Casa Entre Nous, Plaza de Armas y Plaza San Martín. Espacios en los cuales se presentaron los trabajos de once compañías extranjeras y catorce nacionales.

     

    A continuación se presentan algunas notas sobre los aspectos más positivos de este festival; así como también, comentarios acerca de detalles que podrían ser tomados en cuenta para futuras ediciones. Asimismo, se incluye una breve opinión sobre  los espectáculos a los que el suscrito pudo asistir.

     

    Lo más positivo del FAEL 2013:

     

    La diversidad de propuestas nacionales incluidas en el festival. Al igual que el año anterior, los espectáculos nacionales incluidos en el festival destacaron por la heterogeneidad de sus lenguajes. Presentando así, desde el teatro más ‘clásico’ hasta las búsquedas más vanguardistas; incluyendo propuestas de danza contemporánea, danza fusión, teatro y música, teatro testimonial y teatro documental. Si bien esto también ocurre con los espectáculos internacionales, resulta importante, dentro del marco de un Festival de esta envergadura, visibilizar la diversidad de oferta que proponen los artistas de nuestra ciudad.

     

    La gran calidad de los espectáculos internacionales. La selección de obras incluyó diversidad de lenguajes, calidad en las puestas en escena y directores y compañías de gran prestigio. Esto ha permitido al público tener la opción de consumir espectáculos de primer nivel.

     

    Ubicar al Centro de Lima como eje cultural.El FAEL no es la única actividad cultural que se desarrolla en el Centro de Lima. Sin embargo, el hecho de que todo el festival se desarrolle en este espacio de la ciudad, ayuda a visibilizarlo y a crear/continuar una dinámica entre esta zona y los consumidores de la oferta artística.

     

    La respuesta del público. Sallas llenas y entradas agotadas con anterioridad han sido parte importante del cotidiano del Festival. Esto muestra claramente el éxito de la convocatoria y la acogida que ha tenido por parte del público.

     

    Los precios de los espectáculos. Salvo los dos espectáculos europeos y los presentados en el Teatro Municipal, los precios de las entradas a todos los demás espectáculos han sido más que accesibles. Como mayor ejemplo, se puede mencionar que el costo de la mayoría de entradas del Festival ha sido menor que el de una entrada promedio durante una temporada, en cualquiera de las salas más importantes de la ciudad.

     

    Los otros espacios de encuentro. La existencia de los conversatorios, así como las ruedas de negocios, amplían el espectro de llegada del Festival. Si a esto le sumamos la calidad y experiencia de los artistas internacionales que lideraban los conversatorios podemos reconocer un gran aporte a la oferta cultural.

     

    La puntualidad (o algo parecido). Si bien los espectáculos no iniciaron a su hora oficial, los retrasos estuvieron dentro de un límite razonable en la mayoría de casos.

     

    Detalles a considerar en la edición del 2014:

    La comunicación. Aunque existe un público cada vez mayor consumiendo artes escénicas, el cual procura estar enterado de las actividades culturales existentes, aún las formas en que se ha llegado a éste siguen teniendo deficiencias de comunicación. Ejemplo de ello es la información acerca de la disponibilidad de entradas para cada espectáculo – bajo el modelo de semáforo -, la cual empezó a circular tarde y sólo por redes sociales.

    Además de ello, existe un sector importante de público que necesita información acerca de ‘lo que va a ver’. Si bien es cierto, la mayoría de espectáculos ofrecían propuestas en las fronteras de las artes, es importante darle al espectador algunas referencias; tanto para elegir, como para no generarle expectativas que luego sienta que no fueron cubiertas.

    Los horarios de las actividades paralelas. A lo largo de las tres semanas de actividades del FAEL se sucedieron más de 50 funciones en horario nocturno. Además de ello, se realizaron otras actividades durante las tardes, como los conversatorios con las compañías-directores extranjeros. Lamentablemente los horarios de dichos conversatorios (3.30 p.m. o 5.30 p.m.) no facilitaron la asistencia de una mayor cantidad de público. Aunque es posible que existan otros factores – como la agenda de cada agrupación (probablemente sea: montaje el día previo, funciones y retorno a su país) – sería conveniente poder realizar estas actividades en horario nocturno, a fin de que más personas puedan acceder a las mismas.

     

    Los horarios de algunas presentaciones.Plantear un espectáculo a las 7.00 p.m., un viernes en el Centro de Lima, es asegurarse una gran cantidad de público llegando con retraso. En general, se debe tener en cuenta la dinámica de la ciudad para programar los horarios.

     

    Los puntos de venta para abonos y descuentos. El FAEL es un Festival que se desarrolla íntegramente en el Centro de la Lima, y por ello resulta extraño que exista un único punto de venta – en Miraflores – para acceder a los abonos y descuentos. Más aún cuando es un grupo importante de personas las que intentan acceder a estos beneficios.

     

    Las Obras.

     

    A continuación se presentan algunas notas y opiniones sobre los espectáculos en los que pudo estar quien escribe.

     

    Folding and Rite of Spring

     

     

     Dos coreografías dirigidas por el coreógrafo chino-norteamericano Shen Wei. ‘Rite of Spring’ es una demostración de la técnica en movimiento. De corte abstracto, con música de Stravinsky, el espectador  es testigo de la armonía y la fuerza de cuerpos muy entrenados que hacen sentir pequeño el gran escenario del Teatro Municipal. ‘Folding’, si bien es de carácter abstracto, es más figurativa en cuanto a la composición de formas y cuadros. Espectáculo presentado en la frontera de lo sagrado y lo onírico.

     

    Bolognesi en Arica.

     

     

     Obra peruana escrita y dirigida por Alonso Alegría. El espectáculo nos propone un espacio escénico  rodeado de actores; los cuales, ingresan al mismo, para representar momentos específicos de los días previos a la Batalla de Arica, durante la Guerra con Chile. Esta interesante propuesta de representación – con luces planas todo el tiempo – es guiada por la exposición de dichos sucesos realizada por una maestra a una alumna – ambas actrices – y al resto del salón de clases –  la platea -; jugando así, con la representación dentro de la representación.

     

    El desarrollo de la obra – si bien es interesante en cuanto ofrece información específica y no muy conocida sobre los sucesos de la época – es demasiado expositivo, narrando detalle tras detalle del día a día de Bolognesi y los suyos. Con ello, lleva al público a ser testigo de una narración de tres horas de duración. Por otro lado, la forma en que la relación maestra-alumna guía la obra, nos hace testigos de la redundancia y del panfleto. Lo primero sucede con las insistentes y repetitivas preguntas de la alumna, lo segundo – el panfleto – está presente en los comentarios de la maestra; quien pretende decirle al público qué es lo importante, lo valioso, lo heroico, lo valorable.

     

    Lo más rescatable del montaje son las potentes actuaciones de gran parte del elenco, sosteniendo al público con su cuerpo y su voz durante tres horas, hasta llegar al manipulador y predecible canto del Himno Nacional en la escena final.

     

    Warum Warum.

     

     

     Obra dirigida por emblemático director inglés Peter Brook, compuesta por textos de diversos autores e investigadores  teatrales. Es interpretada por Miriam Goldshmidt, quien es acompañada en escena por un músico, el cual porta un extraño instrumento de percusión. La acción de la obra transcurre con  la interpretación – en ocasiones técnica, en otras dramática, y en algunas más, humorística – de los textos; los cuales, por su contenido, componen una reflexión acerca del quehacer artístico y teatral. A esta obra podría denominársele del tipo ‘teatro para teatreros’ si no fuera por la magnífica performance de Miriam Goldshmidt; quien hace que el público olvide al ecram, que en lo alto mostraba las traducciones de los textos, para no dejar de mirarla.

     

    The Answering Machine.


    Carlos Cueva y su equipo de artistas de LOT presentaron este trabajo basado en el texto del dramaturgo noruego Finn Iunker. LOT tiene el tipo de propuestas que divide a los espectadores, ya que sus espectáculos son un reto a la percepción; y en ocasiones, a la paciencia. ‘The Answering Machine’ no se acerca a los mejores montajes de su director – con un texto fragmentario y difícil de seguir – y puede llegar a ser reiterativo en cuanto a la propuesta escénica de anteriores espectáculos. Sin embargo, Cueva apuesta, con éxito, por la energía colectiva de sus intérpretes, el manejo de los tiempos y ritmos, así como un cuidadoso trabajo en la iluminación y la estética general del espectáculo.

     

    Por qué Cojea Candy?

     

     

     Obra peruana escrita por Alfredo Bushby y dirigida por Marco Otoya. En ella dos actrices -Sheillah Gutierrez y Claudia Tasso – interpretan a ‘Candy’ en dos  momentos distintos de su vida, mientras narran peripecias de su juventud. Estas historias nos llevan, al contextualizar la narración, al ambiente ‘sin Estado’ de diferentes regiones de la selva peruana en los años finales de la década del ’80.

     

    Otoya toma el riesgo de contar una historia oscura a través de la presencia de estas dos mujeres, sus cuerpos y muy pocos elementos. Pese a que el espectáculo puede ser denso por momentos, éste no deja de generar atención; ya que la mencionada densidad parte de la historia misma – oscura, triste -. Es interesante la incorporación en la escena del músico Pedro Gustavo Schmitt – en el centro, vestido como militar, detrás de una batería – que con su presencia sonora aporta, sin hablar, toda la contraparte de violencia de género que el texto grafica.

     

    Cabe mencionar que ciertas deficiencias técnicas en la voz de la joven Claudia Tasso podrían ser corregidas, a fin de no caer permanentemente en el grito, el cual genera redundancia en una historia que ya es desgarradora.

     

    Anunciación.

     

    Obra española de danza en el registro experimental. Grafica la búsqueda de su director. Lo más flojo de las obras extranjeras del festival.

     

    A ver, un Aplauso.

     

    Obra emblemática del dramaturgo peruano Cesar de María, escrita en 1989 y dirigida en este montaje por Roberto Ángeles. El texto, ambientado en la Lima de los años ’80, nos narra la historia de dos payasos callejeros y cómo fueron los momentos finales de uno de ellos, enfrentando a la muerte. Esta obra recrea con dureza y humor el ambiente que se vivía en el país hace 30 años, especialmente entre las personas menos favorecidas, quienes debían ‘ingeniárselas’ para solucionar el día a día. Es así que el texto tiene mucho de doble sentido, de crítica social, de ilusión y de desesperanza…un texto enorme!…profundamente denso!

     

    El director opta por realizar un montaje bajo la estética de un espectáculo de clowns. La propuesta se decanta por el humor y la dinámica, el gag y la reflexión inmediata. De esta manera, el elenco compuesto por Manuel Gold, Nicolás Galindo, Gabriel Iglesias y Daniela Baertl, nos guía por oscuros pasajes oníricos, recuerdos tristes y ambientes  de lupanar, siempre con humor – gestual, oral y físico – y carcajadas; dejando poco a poco, a medida que avanza el montaje, cada vez menos espacios para las risas y más para la reflexión.

     

    Este montaje de ‘A ver, un Aplauso’ genera en quien escribe muchas contradicciones conceptuales. Por un lado, la opción del humor del clown, y la vibrante dinámica que impone, genera que pasajes importantes, y textos valiosos, pasen desapercibidos por lo frenético de las acciones. Por otro lado, es completamente válido que un director elija como (re)interpretar un texto a partir de la toma de decisiones para la puesta en escena.

     

    De Pichangas y Muñecas.

     

    Puede encontrarse una extensa crónica aquí.

     

    Discurso de un Hombre Decente.

     

    Excelente montaje del colectivo colombiano Mapa Teatro. En él, a partir de un supuesto mensaje presidencial, escrito por el capo del narcotráfico colombiano Pablo Escobar antes de su muerte, se desarrolla un discurso escénico que cuestiona las políticas globales de la lucha contra el narcotráfico. Para ello se valen de documentos, dichos, chismes y testimonios; todos planteados en un cruce permanente de lenguajes entre el teatro, el documental, el video arte, la performance, la música y el testimonio personal.

     

    Al igual que en la edición del año pasado, Mapa Teatro nos sorprende con sus búsquedas que trascienden las fronteras de los lenguajes artísticos.

    Caminos.

     

    Caminos es un espectáculo que fusiona la música, el teatro físico, la danza y el testimonio personal para narrarnos la historia de una comunidad de migrantes en Lima. Interpretada por los alumnos de la ‘Asociación Puqllay’, dirigida por Anabelí Pajuelo y Pierr Padilla, ‘Caminos’ nos muestra la evolución de estos jóvenes artistas. Ellos, poniendo en escena sus destrezas, van llevando al público por los senderos de la emotividad, hacia las historias que empiezan con sus abuelos y continúan con ellos mismos.

     

    P.A.T.R.I.A.

     

    Este montaje fue presentado en un patio de la Casa Brescia; donde se dispone al público en el centro del espacio, mientras las escenas acontecen en pequeños escenarios colocados alrededor. Pese a lo fragmentario de su montaje, el cuidadoso ritmo y el balance entre el humor, la emotividad y la reflexión, hacen que el espectador sea guiado a través de la dinámica que el espectáculo propone.

     

    Dirigida por Paloma Carpio e interpretada por miembros del colectivo ‘Tránsito’, P.A.T.R.I.A.’ es un espectáculo que sorprende en la conjunción de escenas de humor e ironía acerca de la política peruana, junto con otras de corte personal/testimonial – pero siempre vinculadas a la relación del intérprete con el país/la sociedad peruana -. El humor irónico y el cariño suelen ser el sello para referirse a nuestra ciudad o nuestro país; ‘P.A.T.R.I.A.’ les da una dimensión escénica y reflexiva digna de atestiguar.

     

    El Baile.

     

    Espectáculo de teatro-danza dirigido por Alberto Ísola, e interpretado por Mirella Carbone, Lorna Ortíz, Luis Ramirez, Margot Lozano y Tatiana Vizcarra. Obra basada en una novela de Irene Némirovsky y adaptada por el dramaturgo catalán Sergi Babel, ambientada en París de 1942.

     

    La obra narra la historia de una familia de ‘nuevos ricos’, cuya figura materna decide hacer un baile con la finalidad de integrarse a la alta sociedad. A este baile no llegará ningún invitado, porque será la hija de la familia quien se encargue de boicotearlo. Ella, sin que nadie lo sepa, ha lanzado las invitaciones al río.

     

    Esta historia tiene, pues, más de un conflicto. Por un lado, el más evidente, es el de la mujer mayor – madre severa y llena de complejos – desesperada por ser incluida en este nuevo mundo que el dinero le ofrece, y su imposibilidad de conseguirlo. Por otro lado, está el conflicto de la hija – cuyo único deseo es abandonar la casa, o conocer el amor… para el mismo fin – con la madre; a quien odia y destruye silenciosamente al impedir que se cumplan sus planes.

     

    El director opta en este montaje por potenciar el primer conflicto, en desmedro del segundo, otorgando protagonismo a la madre, resaltando sus manías y complejos, llevándola al extremo del ridículo. Esta decisión lleva al espectáculo por el camino de la caricatura, la afectación y la pérdida de matices. Al colocar todo el peso del montaje en un único personaje caricaturesco, el espectáculo decanta en la redundancia y lo previsible. El espectador empieza interesado en la oscura personalidad de la madre y su relación con la hija; pero, a lo largo de la obra, esto se pierde y se queda en la simple reiteración de gags y gestos afectados.

     

    Proyecto Empleadas.

     

    Espectáculo peruano de creación colectiva, dirigido por Rodrigo Benza e interpretado por Stephanie Orue y Andrea Fernandez, el cual reflexiona, a modo de documental, acerca de de las trabajadoras de hogar, su problemática y su relación con sus empleadores y las familias de éstos.

     

    La propuesta escénica de ‘Proyecto Empleadas’ se desarrolla a través de escenas y monólogos que van entregándole al público distintas perspectivas acerca de la vida y labores de las trabajadoras del hogar. Así, por ejemplo, personajes femeninos como trabajadoras jóvenes o mayores, empleadoras de diferentes capas sociales, extranjeras residentes en el país o miembros de asociaciones de empleadas domésticas – además de los testimonios personales de las propias actrices – van otorgando distintas miradas que completan un amplio panorama acerca de estos personajes transversales en la sociedad peruana.

     

    Si bien la reiteración de testimonios y monólogos le resta ritmo a la puesta en escena, haciéndola por momentos monótona, el vínculo que se va construyendo entre los personajes y el público – como réplica de la relación real en la vida cotidiana – sostiene el desarrollo de la puesta. Además de ello, se deben resaltar las estupendas actuaciones de una extrovertida Stephanie Orue y una sobria Andrea Fernandez, quienes sostienen la obra.

     

    Melancolía y Manifestaciones.

     

    Espectáculo dirigido por la escritora, directora, cantautora y performer argentina Lola Arias. ‘Melancolía y Manifestaciones’ plantea en escena la presencia de una narradora, quien cuenta las vivencias de su madre; presa de una depresión continua.  Junto a ella, y en un espacio cerrado – sólo develado al abrirse por momentos las persianas que lo cubren -, está un grupo de actores que juegan a ‘ser’ y a ‘no ser’ los personajes que son nombrados. Este efecto, en el límite de la ‘no representación’, de la actuación y la acción, invita al público a involucrarse y, simultáneamente, a tomar distancia acerca de lo que en el escenario se narra.

     

    Este espectáculo, que es ‘un diario sobre la depresión de una madre escrito por su propia hija’, nos muestra una situación muy dramática con un estilo sobrio y lleno de ternura. Su único defecto quizá radique en que, al ser un ‘diario’, peca de expositivo; con lo cual el ritmo de la obra se vuelve plano.

     

    La Omisión de la Familia Coleman.

     

    Obra presentada por la compañía argentina ‘Timbre 4’ en la cual se muestran las disfuncionalidades extremas de una familia.  Esta propuesta escénica se basa en la abundante oralidad de sus personajes y en el estilo hiper-naturalista de sus actores. Sin embargo, un cuento tan bien contado merece un final más claro, con menos cabos sueltos y menos imprecisiones.

     

    Preparatio Mortis.

     

    El multidisciplinario artista belga Jan Fabre presentó este espectáculo interpretado por la estupenda bailarina Annabelle Chambon. ‘Preparatio Mortis’ es un espectáculo sensorial, donde las pocas acciones de la intérprete son acompañadas por la música casi clerical de un órgano, además del atractivo visual de las imágenes que se desarrollan en escena. Espectáculo de autor, en el cual el espectador se ve obligado a involucrarse con la sensibilidad visual y rítmica que la obra propone; o corre el riesgo de quedarse fuera de ella y padecer con el letargo de su redundancia sensorial.